LIBERTAD
DE EXPRESIÓN
Por
Sofía Flores
Gobernabilidad
implica tener tacto para opinar sobre temas
muy delicados como la libertad de prensa , se puede entender las buenas intenciones
de Ollanta , pero debería ser más cauto en sus apreciaciones o simplemente
quedarse con su especialidad , mantenerse callado, así evitaría el bochornoso
espectáculo de retractarse , esconderse o que otros lo defiendan.
En el Perú
la libertad de prensa es un tema muy controversial, debemos reconocerlo, nuestros
medios de comunicación no siempre son imparciales, un ejemplo dejando la antipatía
de muchos se refleja con los temas relacionados al fujimorismo, hasta hoy
muchos periodistas tienen muy flexible el dedo acusador hacia este partido, aprovechando
cualquier detalle para el escándalo, esta actitud trato con mano suave a los demás
gobierno como el de Alejandro Toledo o el de García, pero fue implacable con el
fujimorismo como muchos otros medios lo hicieron.
El
precio de esta falta de imparcialidad ha
sido el desconocimiento de las nuevas generaciones hacia hechos que dañaron a
nuestra patria y como se solucionaron pero con la verdad sin mediar discrepancias ideológicas, esta total indiferencia hacia los aspectos positivos del
gobierno de Alberto Fujimori dañaron
nuestro camino hacia la reconciliación.
Debemos
aceptar una realidad con la cual hemos vivido, seguimos y seguiremos
viviendo, la libertad de prensa
concretamente es una utopía, nuestros medios de comunicación también son empresas,
por ende están sujetas a una serie de
intereses ya sea para sobrevivir o progresar, lo entendemos hasta podemos
justificarlo, pero si nos vamos a los extremos de obviarlo y decir que todo está
bien, sin criticarlo, ni controlarlo
entonces seremos cómplices de una libertad de prensa manipulada.
Tratando
de rescatar las buenas intenciones de Ollanta (aunque es lo único que tiene
este gobierno), en torno hacia el monopolio del grupo El Comercio absorbiendo a
Epensa, es preocupante el liderazgo único
de un grupo hacia nuestros medios de comunicación, los cuales deberían ser totalmente independientes.
El grupo
el Comercio podrá alegar tener la predisposición a una organización con
jefaturas independientes con autonomía de
criterios, pero la verdad es otra, todos dependen de un solo dueño , de un solo
grupo en un país tan individualista como el nuestro, donde nos falta mucho por
aprender a trabajar solidariamente, será
imposible en base a un monopolio periodístico
lograr una prensa libre , se generara así mas
desconfianza de la población hacia el
buen funcionamiento de nuestro sistema democrático.
Ollanta
ha tomado un punto pero no ha sabido defenderlo, por el contrario ha propiciado
suspicacias con los medios de comunicación.
La
libertad de prensa debe ser defendida, pero siempre y cuando, esta también cumpla
con los deberes intrínsecos de su función, objetividad, profesionalismo e imparcialidad.
La libertad
de prensa debe ser protegida bajo la
perspectiva de liderazgos independientes, que compitan entre sí, pero respetándose.
Una
libertad de prensa no puede ser mal utilizada pensando más en el aspecto
monetario sin mediar ética y discernimiento, es una responsabilidad asumida
por todo el conglomerado periodístico sin caer en imposiciones o presiones,
como toda profesión la vocación periodística debe ser la principal fuerza para
defender la libertad de expresión, solo así
se lograra una prensa con credibilidad.
No es
posible caer en una prensa dictatorial y
negociable, es así como se ven los monopolios periodísticos, si bien el estado no puede atentar contra la
libertad de expresión interviniendo los medios de comunicación en su
funcionalidad como empresa, si debe estar atento contra maniobras que obstaculicen
o tergiversen la verdad.
Nuestro
sistema democrático se basa en 3 poderes fundamentales legislativo,
ejecutivo y judicial, todos ellos deben
garantizarnos una prensa libre, veraz e
independiente.
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